
Es hora de hablar de un tema “escabroso” de la Genealogía.
Tened en cuenta que cuando agitáis vuestro árbol familiar, todas las manzanas caen… e independientemente de lo soprendentes que puedan ser, todas son “buenas” manzanas. Habrá revelaciones allá a lo lejos en lo más alto del árbol familiar. Los secretos de algún ancestro pueden asustar no sólo al geneálogo, sino también a otros familiares. ¡Y las reacciones de estos miembros de la familia (incluso las vuestras propias) puede dejaros de piedra también! span>
Por ejemplo, en esta historia de la Montreal Gazette, un geneólogo habla de cuando encontró que uno de sus antepasados había sido un “Hebreo no tan amable” de la Mafia. Y en mi libro, my book, también trato el tema de cuando descubrí un antepasado Cherokee de mi marido que había sido “ocultado” por la generación que lo consideró un escándalo familiar, o de la historia de una mujer coya familia política se puso lívida cuando intentó preguntarles por sus antepasados para trazar su árbol genealógico.
Y oí hablar de una pareja de descubrió al nacer su primer hijo que el padre tenía orígenes Afro-americanos, pero que había creído siempre que sus raíces eran europeas. Os podéis imaginar el shock cuando nació su hijo y finalmente se descubrió su verdadero origen
Así que ese es el punto de la entrada de hoy: vuestros antepasados pueden tener sorpresas. Y está bien, no hay problema por ello. Vosotros seguiréis siendo vosotros mismos. Y, como Steve Olson dice en Mapping Human History:
“Cuantas más generaciones se tengan en cuenta, más posibilidades habrá de que dos personas cualquieras … sean parientes lejanos. Si llegáis hasta la 10ª generación, veréis que casi todos nosotros tenemos círculos de conexión hereditaria genealógica. “
Recomiendo firmemente la lectura de Mapping Human History , por cierto.
¡Hasta la semana que viene!
Libbi