Una familia del sureste de Turquía comparte un problema genético que les impide caminar erguidos. Los cinco hermanos de esta familia sienten duramente el desprecio y temor de sus vecinos, que les conocen como los “hermanos mono”.
Su padre, Resit Ulas, afirma apenado: “Ni siquiera puedo ir a la plaza del pueblo. Nuestros vecinos dicen que los niños se asustan de nuestros hijos y su modo de caminar simiesco”. A él y a su esposa les preocupan también los hábitos alimenticios de sus hijos, que consumen hasta 10 vasos de té con muchísima azúcar. Parece que el alto consumo de azúcar de los niños (dos sacos al mes) es demasiado alto para la economía familiar.
Entre los hermanos, tres mujeres y un varón caminan sólo sobre las cuatro extremidades, mientras que otra de las mujeres alterna entre la posición erguida y el andar cuadrúpedo y un sexto hermano camina sobre los dos pies, pero con dificultad. Todos los hermanos afectados apenas pueden pronunciar tan sólo algunas palabras y otros cinco no presentan ningún tipo de anormalía.
El caso de la familia Ulas salió a la luz gracias al estudio del profesor Uner Tan, de la Facultad de Medicina de Cukurova, en la ciudad de Adana. La comunidad científica está dividida entre dos posibles explicaciones, aunque todos destacan que puede aportar una visión sobre la evolución humana y dar nueva información sobre cómo los humanos evolucionaron desde el cuadrupedismo a caminar erguidos.
Tan, que denominó el caso de los hermanos como “síndrome de Unal Tan”, defiende que una anormalía genética de los padres, que son parientes cercanos, puede estar en la raíz de este extraño fenómeno, que parece haber trastocado la cadena evolutiva.
Pero otros investigadores mantienen que el problema genético causante del estado de los hermanos Ulas nada tiene que ver con la evolución.
Se trata sin duda de un caso desafortunado para esta familia y que despierta la curiosidad de la comunidad científica internacional.